El uso de la
palabra CULTURA fue variando a lo largo de los siglos. En el Latín hablado en
Roma significaba inicialmente "cultivo de la tierra", y luego, por
extensión metafóricamente, "cultivo de las especies Humanas".
Alternaba con civilización, que también deriva del latín1 y se usaba como
opuesto a salvajismo, barbarie o al menos rusticidad2. Civilizado era el hombre
educado.
Desde el siglo
XVIII, el romanticismo impuso una diferencia entre civilización y cultura. El
primer término se reservaba para nombrar el desarrollo económico y tecnológico,
lo material; el segundo para referirse a lo "espiritual", es decir,
el "cultivo" de las facultades intelectuales. En el uso de la palabra
"Cultura" cabía, entonces, todo lo que tuviera que ver con la
filosofía, la ciencia, el arte, la religión, etc. Además, se entendía la
cualidad de "culto" no tanto como un rasgo social sino como
individual. Por
eso podía hablarse de, por ejemplo, un hombre "culto" o "inculto" según hubiera desarrollado sus condiciones intelectuales y artísticas. Esto es hoy muy frecuente.
eso podía hablarse de, por ejemplo, un hombre "culto" o "inculto" según hubiera desarrollado sus condiciones intelectuales y artísticas. Esto es hoy muy frecuente.
Cultura (en latín:
cultura, 'cultivo') es un término que tiene muchos significados
interrelacionados. Por ejemplo, en 1952, Alfred Kroeber y Clyde Kluckhohn
compilaron una lista de 164 definiciones de «cultura» en Cultura: Una reseña
crítica de conceptos y definiciones. En el uso cotidiano, la palabra «cultura»
se emplea para dos conceptos diferentes:
Excelencia en el
gusto por las bellas artes y las humanidades, también conocida como alta
cultura.
Los conjuntos de
saberes, creencias y pautas de conducta de un grupo social, incluyendo los
medios materiales que usan sus miembros para comunicarse entre sí y resolver
sus necesidades de todo tipo.
Cuando el concepto
surgió en Europa, entre los siglos XVIII y XIX, se refería a un proceso de
cultivación o mejora, como en la agricultura u horticultura. En el siglo XIX,
pasó primero a referirse al mejoramiento o refinamiento de lo individual,
especialmente a través de la educación, y luego al logro de las aspiraciones o
ideales nacionales. A mediados del siglo XIX, algunos científicos utilizaron el
término «cultura» para referirse a la capacidad humana universal. Para el
antipositivista y sociólogo alemán Georg Simmel, la cultura se refería a «la
cultivación de los individuos a través de la injerencia de formas externas que
han sido objetificadas en el transcurso de la historia».
En el siglo XX, la
«cultura» surgió como un concepto central de la antropología, abarcando todos
los fenómenos humanos que no son el total resultado de la genética.
Específicamente, el término «cultura» en la antropología americana tiene dos
significados: (1) la evolucionada capacidad humana de clasificar y representar
las experiencias con símbolos y actuar de forma imaginativa y creativa; y (2)
las distintas maneras en que la gente vive en diferentes partes del mundo,
clasificando y representando sus experiencias y actuando creativamente. Después
de la Segunda Guerra
Mundial, el término
se volvió importante, aunque con diferentes significados, en otras disciplinas
como estudios culturales, psicología organizacional, sociología de la cultura y
estudios gerenciales.
Algunos etólogos
han hablado de «cultura» para referirse a costumbres, actividades o
comportamientos transmitidas de una generación a otra en grupos de animales por
imitación consciente de dichos comportamientos.
CULTURA Y CIVILIZACION
También es en el
contexto de la Ilustración cuando surge otra de las clásicas oposiciones en que
se involucra a la cultura, esta vez, como sinónimo de la civilización. Esta
palabra aparece por primera vez en la lengua francesa del siglo XVIII, y con
ella se significaba la refinación de las costumbres. Civilización es un término
relacionado con la idea de progreso. Según esto, la civilización es un estado
de la Humanidad en el cual la ignorancia ha sido abatida y las costumbres y
relaciones sociales se hallan en su más elevada expresión.
La civilización no
es un proceso terminado, es constante, e implica el perfeccionamiento
progresivo de las leyes, las formas de gobierno, el conocimiento. Como la
cultura, también es un proceso universal que incluye a todos los pueblos,
incluso a los más atrasados en la línea de la evolución social. Desde luego,
los parámetros con los que se medía si una sociedad era más civilizada o más
salvaje eran los de su propia sociedad. En los albores del siglo XIX, ambos
términos, cultura y civilización eran empleados casi de modo indistinto, sobre
todo en francés e inglés (Thompson, 2002: 186).La civilización no es un proceso
terminado, es constante, e implica el perfeccionamiento progresivo de las
leyes, las formas de gobierno, el conocimiento. Como la cultura, también es un
proceso universal que incluye a todos los pueblos, incluso a los más atrasados
en la línea de la evolución social.




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